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Auto Shanghai 2011: el primer salón del automóvil de la era post covid

Fuente /El Mundo. Fecha noticia: 23/04/21

La anécdota del comienzo del Salón del Automóvil de Shanghai la protagonizó una chica que se subió al capó de un Model 3 de Tesla para protestar porque los frenos de su coche eléctrico fallaban. “Son unos asesinos invisibles. Tesla tiene frenos defectuosos. Exijo que lo arreglen”, gritaba el lunes por la mañana mientras el equipo de seguridad del stand de la compañía de Elon Musk intentaba evitar que los testigos hicieran vídeos para que el momento no se volviera viral. No lo consiguieron.

La chica protestaba porque su padre se había estrellado un mes atrás al volante de un Model 3. Aunque el parte del accidente señalaba exceso de velocidad -según anunció la compañía-, las imágenes de la chica encima del Tesla circularon por los medios chinos, que aprovecharon para meter una pulla al fabricante estadounidense, generalizando con el “descontento del público chino”, en favor de los vehículos eléctricos patrios.

Tesla lleva tiempo bajo el escrutinio de Pekín. Hace un mes ya protagonizó uno de los incidentes más surrealistas de lo que llevamos de año en el gigante asiático. China limitó el uso de vehículos Tesla en algunas regiones que estuvieran cerca de instalaciones militares. El motivo desglosado por los periódicos estatales que cumplen las funciones de altavoces del Partido Comunista Chino: el temor a que los sensores de los que están dotados los vehículos Tesla, incluidas las cámaras externas, puedan enviar información a Estados Unidos. El propio Elon Musk salió públicamente para desmentir esa información y negar que los Tesla espiaran a China.

El stand de Tesla del Salón de Shanghai, tras el incidente del lunes, ahora está rodeado por un equipo de seguridad mucho más numeroso. Aunque la fila de hombres trajeados con pinganillos estropea una buena foto panorámica de los nuevos modelos, no impide que las personas se acerquen al Model Y del que Tesla vendió en enero 100.000 unidades en tan solo 10 horas.

Coches eléctricos

El fervor por los vehículos eléctricos en su primer mercado mundial no deja de crecer. Un dato: en 2019 se vendieron más coches eléctricos en China que en el resto del mundo junto. Ese año, el Ministerio de Industria de China anunció que los automóviles propulsados por energías alternativas -sobre todo coches eléctricos- representarían el 25% de las ventas del país para 2025. Diez años después, ese porcentaje subirá al 50%.

Por ello, los titulares que envuelven las coberturas del Salón de Shanghai están llenos de referencias a nuevos modelos eléctricos para hacer frente a Tesla. Uno de los que más ruido está haciendo es el Audi A6 e-tron, con una carrocería de 4,96 metros de longitud y 1,96 de anchura, que, apuesta por la propulsión exclusivamente eléctrica, basándose en la futura Plataforma Eléctrica Premium (PPE), con una autonomía prevista de más de 700 km. También está genera curiosidad el Cyberster de MG, un deportivo biplaza totalmente eléctrico con una autonomía de 800 km.

Hay alrededor de 1.000 fabricantes y proveedores de automóviles que van a estar 10 días presentando sus nuevos modelos en la XIX Exposición Internacional de la Industria Automotriz de China. Pero la principal novedad está en que uno de los salones de automóviles más importantes del mundo se pueda celebrar, casi con total normalidad, en medio de la pandemia de Covid-19. Se espera alrededor de un millón de visitantes.

En China hace tiempo que la vieja normalidad, al menos algo que se le parece bastante, volvió para quedarse. Sin casos de contagios locales, ni siquiera ya es obligatorio el uso de mascarillas por las calles. Aunque la feria no se ha librado de algunos estrictos requisitos: todos los participantes deben de presentar una prueba PCR negativa y a la entrada deben de pasar por controles de temperatura. Además, todos tienen que descargarse la aplicación de salud desarrollada por las autoridades chinas. El lunes y el martes la feria abrió para la prensa. Este miércoles es la inauguración oficial.

“China es el único lugar en todo el mundo donde aún se pueden realizar exhibiciones físicas de automóviles”, dijo a los medios Leon Li, director de China de Rolls-Royce, que presumió de que las ventas del fabricante británico durante de último trimestre han representado el 30% del total de ventas en todo el mundo.

25 millones de coches

En 2020, más de 25 millones de unidades se vendieron en el gigante asiático. En general, el mercado automovilístico chino sigue su recuperación con una subida de un 81,7% de ventas en el primer trimestre del año respecto al mismo periodo de 2020, cuando el coronavirus provocó los cierres en todo el país y la caída de ventas. Un crecimiento considerable aún más si se miran los datos de los Vehículos de Nueva Energía (NEV) -coches eléctricos e híbridos enchufables-, que alcanzaron las 490.000 unidades durante el primer trimestre, un 248,4% más comparado con el mismo periodo del año anterior.

En el gigantesco pabellón de 360.000 metros cuadrados con 12 salas del Centro Nacional de Convenciones y Exposiciones, están los mayores fabricantes de automóviles del mundo. Pero, este año, una de las principales novedades es la participación de gigantes tecnológicos chinos como Huawei, que ha presentado su sistema de conducción inteligente en colaboración con el fabricante de automóviles chino Arcfox.

“Un sistema adecuado para todas las condiciones de la carretera, incluido el manejo de los semáforos y los giros, lo que sigue siendo una misión imposible para Tesla”, dice un empleado de la compañía de Shenzhen al diario chino Global Times. Aunque, según explica Wang Jun, presidente de la unidad de negocios de automotrices inteligentes de Huawei, seguirán sin fabricar automóviles por su cuenta. “Sólo buscamos ofrecer soluciones de automóviles inteligentes, incluidos componentes de hardware y software”, dice Wang.

Huawei es uno de los gigantes tecnológicos chinos que, como Alibaba, Tencent Holdings, Baidu y Xiaomi, ha entrado en el mundo de los vehículos eléctricos e inteligentes. Para la feria de Shanghai ha lanzado el Alpha S (tiene un precio en china de 49.550 euros), con conectividad 5G, un radar de imágenes 4D, una plataforma de conducción autónoma y una gestión térmica inteligente. Según la compañía, el Alpha S es capaz de conducir de forma autónoma con el nivel 3 (en una escala de cinco niveles). El Autopilot de Tesla está homologado en un nivel 2.

Otro de los stands más sorprendentes del Salón de Shanghai lo ocupa el fabricante chino, que presenta sus últimos modelos de coches voladores y anunció que lanzará a finales de año la próxima generación de estos vehículos aéreos, con capacidad para dos pasajeros.