El Tesla Model X y otros eléctricos ‘recreados’ como coches de los sesenta

Fuente / Motor El País. Fecha noticia: 13/01/21

 

 

 

Así imaginan los diseñadores algunos modelos actuales con las claves estilísticas que tenía cada marca a mediados del siglo pasado:

PORSCHE TAYCAN

Porsche creó su primer eléctrico en 1898, así que es fácil hacer un viaje al pasado transformando el Taycan en un coche retro. Utiliza la base del 356 en su versión cupé, pero con la carrocería alargada, dos puertas extra y una suave caída del techo.

TESLA MODEL X

El SUV habría sido muy diferente en los sesenta, básicamente porque hubiera sido directamente un todoterreno. En aquella época habría lucido un diseño más poligonal y menos sofisticado, pero podría haber mantenido sus puertas traseras con apertura de alas de gaviota.

NISSAN LEAF

Uno de los eléctricos más exitosos del mundo, que en su versión de hace seis décadas está inspirado por las líneas del Datsun 2000. Eso sí, en lugar de la carrocería descapotable de este, con un formato más similar al modelo actual: cuatro puertas y un techo más elevado.

RIVIAN R1T

El pick-up todavía está por llegar al mercado, pero es fácil reimaginarlo como un modelo de los sesenta, puesto que solo habría que hacer que su diseño fuera todavía más rectilíneo y anguloso. Detalles como los faros redondos hacen el resto.

 

RIMAC CONCEPT ONE

Habiendo nacido en 2009, Rimac no tiene modelos de los sesenta en los que basar esta versión retro, pero se podría inspirar en deportivos de la época, con el Ford GT original. Su baja parrilla se integra a la perfección, así como la característica forma de sus faldones laterales.

TOYOTA PRIUS

También los híbridos pueden hacer este viaje en el tiempo. El Prius es uno de los más exitosos de la historia y, para imaginarlo en los sesenta, tomaría la base del Toyota Corona. Su tercera generación se vendía con una carrocería de cinco puertas similar a la del Prius, a la que se le ha alargado la zaga.

BMW i8

Seguramente uno de los diseños más atractivos de la lista, ya que parte del atemporal 507, un descapotable aquí convertido en un cupé de aspecto deportivos y que toma del i8 la peculiar forma de la caída del techo.