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Sistema ISA: cómo funciona y qué ventajas tiene

Fuente: Autobild. Fecha noticia: 01/06/21

El sistema ISA de control de velocidad se encuadra dentro de la tecnología de asistencia y ayuda a la conducción que se encuentra ya en múltiples vehículos del parque automovilístico español. Su efectividad para mejorar la seguridad vial es tan clara que desde mayo de 2022, todos los vehículos nuevos homologados en la Unión Europea deberán contar obligatoriamente con esta tecnología de asistencia a la conducción (ADAS), entre los que tendrá que estar, sí o sí, el ISA (Intelligent Speed Assistance). Los ADAS engloban una serie de sistemas que mejoran tanto la experiencia de la conducción como, sobre todo, la seguridad de los ocupantes.

El sistema ISA se basa en avances ya implantados en numerosos vehículos que circulan en la actualidad. Utiliza tecnología de reconocimiento de señales de tráfico mediante una cámara de vídeo situada en el frontal de la carrocería o en el parabrisas. En conjunción con una BBDD de límites de velocidad por GPS, ayuda al conductor a mantener la velocidad legal en cada tramo. Dicho de otro modo, el Sistema ISA va leyendo todas las señales de tráfico y lo revisa con la BBDD por GPS, localiza el vehículo, la señal, la velocidad y avisa al conductor de los límites de establecidos en cada momento.

Es un sistema intrusivo, pues el ISA tiene la capacidad de limitar la potencia del motor para contribuir a evitar que se superen los límites de velocidad. De todas maneras, el conductor puede apagarlo o pausarlo en cualquier momento.

Lo que el sistema no hará será frenar el vehículo, puesto que eso es responsabilidad del conductor al volante. El sistema dejará de acelerar el motor; es como si levantara el pie del acelerador, pero sin tocar el freno.

Este sistema tiene enormes ventajas, muchas más de las que nos pensamos. Para comenzar y la más importante de todas, se estima que el uso masivo del sistema ISA reducirá las colisiones en un 30% y las muertes en un 20%. Además, disminuirán enormemente las emisiones contaminantes a la atmósfera y se ahorrará dinero en combustible, pues la conducción será mucho más económica en todos los sentidos.

Desgaste de neumáticos, frenos, reducción de posibles multas por exceso de velocidad, un menor desgaste mecánico en general. Son todo ventajas. Claramente nos encontramos ya caminando a marchas forzadas hacia la conducción autónoma. A medio plazo todos los coches que circulen serán más seguros y tendrán un control de velocidad automático.