Tres compactos GTi tan divertidos como un deportivo

Fuente /El País Motor.  Fecha noticia: 16/03/21

Hyundai i30 N, Volkswagen Golf GTI y BMW 128 Ti: modelos con mecánicas de altas prestaciones que buscan la deportividad sin sacrificar el sentido práctico

No pasan por su mejor momento, pero siguen siendo el sueño de muchos jóvenes y adolescentes, como lo fueron también de sus padres en las dos últimas décadas del siglo pasado. Son los últimos GTi: BMW 128 Ti, Hyundai i30 N y VW Golf GTI. Y protagonizan esta prueba.

Estos tres modelos son los herederos modernos del concepto GTi que inventó Volkswagen con el Golf en 1976, las siglas de gran turismo inyección.

Pero en realidad se trataba de un familiar compacto con una mecánica potente para la época –motor 1.6 de 110 CV– que aprovechaba su tamaño y ligereza (3,70 metros y apenas 810 kilos) para ofrecer buenas prestaciones y agilidad en curva, y poner en apuros a muchos deportivos de renombre.

Aunque al principio se iban a fabricar solo 5.000 unidades, su éxito superó todas las expectativas y Volkswagen lleva vendidos más de 2,3 millones de Golf GTI. Los modelos actuales han crecido en longitud hasta 4,30 metros y han disparado la potencia por encima de 250 CV, pero también el peso, que está ya en torno a 1.500 kilos.

En esta prueba se impone el i30 N, la primera propuesta de este tipo que lanza la marca coreana para confirmar su madurez comercial. Y domina apoyándose en dos valores clave, deportividad y precio.

En pocas palabras

Así, el Hyundai i30 N ofrece una imagen con carácter y busca la eficacia en el comportamiento con una mecánica de carreras adaptada a la calle. Se aprecia en la respuesta contundente del motor, el tacto preciso de conducción y el comportamiento ágil y eficaz en curva. Y añade un precio más competitivo y un completo equipo de serie, también en seguridad, y la mejor garantía, cinco años sin límite de kilómetros. Pero solo está disponible con cambio manual. El i30 N se vende con carrocerías Hatchback o cinco puertas y Fastback o sedán, con 250 y 275 CV (desde 35.300 y 39.400 euros).

El Volkswagen Golf GTI domina la prueba hasta que entra en juego el precio. Y destaca por su legendario equilibrio de conjunto, porque ofrece un comportamiento casi tan eficaz como su rival coreano, pero con un carácter más dulce y amable que no penaliza el confort. Añade una mayor funcionalidad, con más espacio interior, las mejores plazas traseras y un maletero mayor. Y viene muy bien equipado de serie, en seguridad y confort, aunque tiene un precio superior. Se vende con 245 CV y cambio manual o automático (desde 42.670 y 44.660 euros). Además, hay un Golf Clubsport de 300 CV (46.360) y una versión R con 310 CV y tracción 4×4 (51.310).

El BMW 128 Ti acaba de llegar y es segundo hasta que se valora la economía, porque tiene un precio superior, como el Volkswagen, pero con un equipo de serie más escaso, también en seguridad. Destaca por su imagen, con una línea en cuña muy afilada, un frontal contundente y detalles decorativos de buen gusto, como las tomas de aire verticales de los parachoques. Presenta también el interior más moderno y elaborado, y un maletero grande, aunque menos aprovechado. Y ofrece una conducción deportiva que se disfruta, pero con una dirección de tacto menos preciso que le hace más exigente con el conductor y, a pesar de su sofisticado diferencial autoblocante delantero Torsen, es menos eficaz que sus rivales. Se vende en versión única con cambio automático y 265 CV (desde 43.700 euros).

CONCLUSIÓN

Victoria mínima del Hyundai i30 N, que impone su deportividad pura al mejor precio, aunque sin cambio automático. Busca la eficacia sin concesiones y entusiasmará a los más aficionados: se sujeta, frena y se conduce casi como un coche de carreras. Y añade un buen equipo de seguridad y la mejor garantía. Le sigue de cerca el Golf GTI, que domina por su equilibrio de conjunto hasta que se valora la economía. Porque hace casi lo mismo que el coreano con reacciones más suaves y cómodas. Y es el más amplio y práctico, y gasta menos, aunque sale más caro. El BMW 128 Ti seduce de entrada con su silueta afilada y su estética deportiva, y es el más moderno y refinado por dentro. Pero cuesta como el Golf y viene mucho menos equipado, también en seguridad. Y aunque va muy bien, no ofrece un comportamiento tan equilibrado.